diumenge, 9 de novembre del 2008

Puertorrico.Eleccions,llibertat i independència.Héctor L.Pesquera



Elecciones, libertad e independencia
Héctor L. Pesquera Sevillano
Creo en la libertad y en la independencia. Esos principios los he defendido en las más diversas instancias y situaciones. Por eso creo en la libertad de votar de acuerdo a la forma en que cada cual entienda le es más beneficioso a los intereses nacionales. Quien entienda que votando integro por el PIP se adelanta el proyecto independentista, que así lo haga. Quien entienda que se adelanta el proyecto independentista votando por un candidato con posibilidad de triunfo que postule la descolonización a través de la Asamblea Constitucional de Status, la reforma legislativa hacia la Unicameralidad, la defensa de nuestra identidad nacional y el reclamo de poderes soberanos para nuestro pueblo, que vote por ese candidato. Porque creo y defiendo la libertad y la independencia, respeto profundamente quien a la hora de votar ejerce libremente y de forma independiente ese derecho. Por eso me parecen deplorables las expresiones del amigo Luis Abreu Elías señalando como “traidores” a los independentistas que optaron por respaldar electoralmente a Aníbal Acevedo Vila. La traición es un delito grave que implica depravación, inmoralidad y falta de principios.. Le recuerdo al amigo destemplado, que las elecciones coloniales nunca han servido y no sirven para definir el estatus ni para adelantar la descolonización de Puerto Rico. Le recuerdo también que el liderato del PIP rechazó el llamado del MINH al dialogo y calificó como “insignificante” el apoyo que la dirección del MINH le ofreció a los candidatos legislativos del PIP. Ellos tienen que asumir las consecuencias de su sectarismo y su desplante. Reafirmo el planteamiento que los únicos y exclusivos responsables de si el PIP queda inscrito o no son los miembros y sobre todo la dirección de esa organización. No obstante lo anterior, vaya mi respeto y reconocimiento a las decenas de militantes del PIP que se han esforzado durante estos meses y han trabajado arduamente en lo que ellos entienden es lo mejor para adelantar la lucha por la independencia. Los invito a reflexionar sobre el resultado de ese esfuerzo y a plantearnos seriamente la posibilidad de conformar un nuevo proyecto político, que aglutine al PIP, al MINH y a todas las fuerzas independentistas, junto a los soberanistas, las comunidades marginadas, el movimiento ambientalista y el sindical. Al momento de escribir esta Opinión Libre no tengo el beneficio de conocer el resultado de las elecciones. El pueblo está en pleno ejercicio de su derecho al voto. El resultado es impredecible, tanto a nivel de la gobernación como de la legislatura. Pero independientemente de si el PIP queda inscrito o no; irrespectivo si el PPR se desinfla o hace un buen papel; o si los legisladores soberanistas llegan a la legislatura o no; o si Aníbal logra el milagro de vencer al triunvirato compuesto por el Tribunal Federal, el Nuevo Día y el poder económico del sector representado por Fortuño, se impone una profunda reflexión en torno a la utilización más juiciosa del proceso electoral a favor de las fuerzas progresistas. A partir del 5 de noviembre, tenemos que comenzar a discutir las posibles alianzas que se pueden establecer para utilizar el proceso electoral de forma revolucionaria y transformadora. Las simpatías levantadas por el discurso integrador llevado a cabo por el PPR, así como la cantidad de electores que han expresado que votaran mixto o por candidaturas desoyendo el llamado de los partidos a votar integro, demuestran que las bases políticas y objetivas están presentes para un reagrupamiento de centroizquierda, tal y como ha ocurrido en tantos países de Europa, Centro y Suramérica. Es así como podremos tener opciones reales de detener el avance de los sectores derechistas más recalcitrantes que amenazan seriamente la existencia misma de la nación puertorriqueña y adelantar los intereses más apremiantes de las grandes mayorías. Una especial atención merece el Movimiento de Afirmación Viequense (MAVI). Ese proyecto político de apoderamiento de las comunidades presentando candidatos a la legislatura municipal, con líderes auténticos de dichas comunidades, hay que estudiarlo con detenimiento. Logren o no su objetivo en este primer intento, los compatriotas viequenses nos señalan una manera innovadora de participar en el proceso electoral quebrando la partidocracia para adelantar, de abajo hacia arriba, los intereses del pueblo.